Brindemos por todos esos inmigrantes que llegaron a nuestro país para cumplir sus sueños. Gracias a su sacrificio y a su pasión por nuestra tierra, hoy podemos degustar estos vinos excepcionales, elaborados con uvas de más de 100 años de antigüedad.
La etiqueta nace de ese gesto fundacional: una composición ilustrada a pluma, en tinta azul cobalto sobre papel blanco, que reúne barcos, valijas, viñedos y el retrato del primer Gabrielli. Una pequeña enciclopedia visual del viaje, condensada en una sola pieza.