La estrategia atravesó tres capas: recuperar el archivo familiar, reordenar la jerarquía tipográfica y desarrollar un sistema gráfico capaz de vivir en etiquetas, señalética, espacios de retail y papelería corporativa sin perder personalidad.
Más información del proyecto →Perdido Vineyards
Identidad para la bodega con la matrícula Nº1 del estado de Alabama — USA. Un sistema visual que recupera una herencia borrada por la Prohibición y la devuelve al presente.
A fines del siglo XIX, inmigrantes alemanes e italianos establecieron numerosas bodegas en Alabama, que incluían miles de acres de viñedos y huertos, hoteles y restaurantes gourmet. En 1920, la Prohibición acabó con todo.
Perdido Vineyards recoge ese hilo perdido. El proyecto de branding parte desde ahí: reconstruir una identidad visual que respete el peso histórico de ser Bonded Winery Alabama Nº1 y, al mismo tiempo, abra un capítulo contemporáneo.
El logotipo anterior mezclaba edificio, racimo de uvas y tipografía serif dentro de un mismo marco: una lectura literal que limitaba el crecimiento de la marca. El rediseño separa cada elemento en una jerarquía clara.
Ahora el edificio histórico se trata como un emblema ilustrado autónomo, en dorado, sobre un Perdido en serif amplia. Debajo, un Vineyards en cursiva con remate caligráfico y el descriptor Product of Alabama cerrando el conjunto.
El sistema visual se puso a prueba contra los materiales reales de la bodega: papel, vidrio, madera, metal. Cada aplicación pidió una versión propia —relieve para papelería, dorado en caliente para piezas premium, blanco a un solo trazo para superficies transparentes— sin romper la familia de la marca.
El resultado es una marca flexible que puede desaparecer en la superficie o tomar el protagonismo, manteniendo siempre la misma arquitectura y el mismo peso patrimonial.
En el interior de la bodega, la marca aparece grabada a fuego sobre las barricas de roble: un gesto patrimonial que refuerza el carácter artesanal de la producción. Hacia afuera, la misma identidad aparece sobre el vidrio del frente, trabajando con la transparencia y la luz.
El mismo sistema sostiene el recorrido desde el proceso hasta el punto de venta, sin saltos de traducción.